jueves, 20 de junio de 2013

¿QUÉ QUIERES SER DE MAYOR?

Y todo empieza con la pregunta: ¿QUÉ QUIERES SER DE MAYOR?
Al principio, esta pregunta te da un poco igual. Bajas la cabeza, y dices cualquier cosa que te llame la atención o sea gracioso o bien la profesión de tu madre/padre. Pero cuando pasan los años y esa pregunta se repite cada vez más a menudo, te quedas con cara de pasmado con los ojos abiertos (como el icono del whatsapp), mientras piensas una respuesta, porque en realidad no sabes qué quieres ser de mayor.
Pero si nadie se ha molestado en explicarte en qué consiste lo de hacerse mayor!!! Sólo lo sabes de oídas. Tienes que estudiar un oficio (FP, Módulos, Universidad, lo que quieras). Luego tienes que encontrar trabajo (si es "de lo tuyo" has tenido una suerte increíble), tener pareja y formar una familia. Y todo esto con la coletilla: si lo vas a hacer, hazlo bien.
¿Pero qué se supone que tengo que hacer bien? ¿y por dónde empiezo?

Yo, cuando era niña, quería ser bruja, pero bruja buena. Volar con mi escoba, hacer pócimas con ingredientes asquerosos y tener un 6ª sentido que me permitiera presentir cosas. Resulta que este oficio no existe.
Después quise ser veterinaria. Una amiga y yo nos fuímos a una clínica veterinaria para saber qué debíamos estudiar, dónde y algunas cuantas preguntas más que nos inventamos. Dijimos que era un ejercicio para el colegio. Era mentira. Sólo queríamos que nos dejaran ayudarles a curar a los animales que tuvieran que atender.  Pero esa tarde, no tuvieron ningún paciente.
Con el tiempo cambié como 20 veces de idea. Un día quería ser periodista (aún tengo el gusanillo), otro día arqueóloga (aún tengo el gusanillo), otro día fotógrafa (algún día lo seré), otro día investigadora de policía (se me quitó rápido de la cabeza), publicista, diseñadora de interiores (pero no sé dibujar), profesora, ...
Hasta que llegó la hora de la verdad, debía escoger algo. Lo que quisiera, pero en mi ciudad ya que no había dinero para irme a conocer mundo. Esto limitaba las opciones. Me decidí, eché la matrícula y... no me cogieron. ¿Y ahora qué?. Pues eché la matrícula en otro lado para otra cosa. Vamos que terminé estudiando Relaciones Laborales de casualidad.

Pero no me puedo quejar, terminé la carrera y conocí gente estupenda, muy buenos amigos, y encima trabajo "de lo mío".

1 comentario:

  1. Oh, bienvenida al mundo bloguero!!! :D Mucho ánimo que esto a veces se hace cuesta arriba.

    A mí me pasaba un poco lo mismo, no conocí lo que quise ser hasta los 22 años y ya era tarde para "desviarme", pero bueno... en mis ratos libres algo hago :)

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